Neuropsicologia

La neuropsicología es una neurociencia conductual que se encarga de estudiar la relación del cerebro y la conducta, y las repercusiones del funcionamiento normal o patológico del sistema nervioso (SNC) sobre ella.

Se basa en el principio de que una de las formas más adecuadas de entender el funcionamiento de un sistema es observar lo que sucede cuando el sistema falla, puesto que en los sistemas intactos uno no puede percatarse de los distintos componentes que contribuyen al resultado final.

Objetivo: Proporcionar una mejor comprensión de cómo el cerebro humano lleva a cabo las operaciones mentales a partir de la observación de personas que han desarrollado ciertos déficits específicos.

Intervención neuropsicológica: método a través del cuál tratamos de introducir cambios permanentes en el paciente (que el sujeto aprenda algo), tanto en su conducta como en sus pensamientos y sentimientos. Ocurriría en el contexto de una relación profesional, por lo que hay una intencionalidad, los cambios no ocurren por casualidad.

La intervención se ocupa de diversos aspectos:

  • Prevención.
  • Mejora de las capacidades del individuo. El sujeto no ha padecido ningún daño sobrevenido. Ej. Niño con un déficit de nacimiento como parálisis cerebral.
  • Solución de problemas específicos.

Sin embargo la neuropsicología comprendió que el conocimiento del funcionamiento del sistema nervioso requiere el estudio exhaustivo y profundo del SNC en desarrollo, ya que toda malformación, daño, accidente, infección…, afectará a diferentes capacidades futuras: motoras, cognitivas, afectivas, lingüísticas, visuales…

Es así como surge la neuropsicología infantil, ciencia que se encarga del estudio de la conducta del niño a través de su cerebro, del estudio de las discapacidades cerebrales producidas por una agresión al sistema nervioso en edades tempranas. Para ello es imprescindible saber que el cerebro del niño no es una réplica del cerebro del adulto en miniatura, sino que es un cerebro en continuo desarrollo, con un crecimiento a veces vertiginoso, y sujeto a un sinfín de modificaciones y conexiones debidas a la continua estimulación que le proporciona el entorno en el que se desarrolla.

Los daños cerebrales infantiles pueden producirse en diferentes momentos, con lo que sus repercusiones también pueden ser muy diferentes: durante el embarazo, en el periodo perinatal, o en el transcurso de la infancia. Es por ello que la neuropsicología infantil debe tener un conocimiento muy amplio de las etapas por las que atraviesa el cerebro en desarrollo, estando en constante contacto con otras disciplinas médico-sanitarias imprescindibles para el correcto desenvolvimiento del niño con problemas en su medio ambiental, a saber: pediatras, neurólogos, fisioterapeutas, logopedas, pedagogos, psicólogos clínicos…

Los trastornos infantiles a los que la neuropsicología aplica sus conocimientos son, muy diversos, ya que el momento del daño cerebral mediatiza la sintomatología presentada por el niño. Así, los trastornos más frecuentes son:

  • Malformaciones cerebrales por alteraciones en el desarrollo cerebral embrionario: por ejemplo, hidrocefalias.
  • Trastornos con base neurológica con o sin daño cerebral constatable: dificultades neuropsicológicas del aprendizaje (dislexia, dislalia, disgrafía, trastornos del aprendizaje no verbal…), trastornos del lenguaje (disfasia), trastorno de atención con o sin hiperactividad, trastornos psicomotores, trastornos generalizados del aprendizaje, niños con bajo peso al nacer.
  • Trastornos con base neurológica debidos a daño cerebral constatable: traumatismos cráneo-encefálicos, accidentes cerebro-vasculares de tipo anóxico-isquémico perinatales o adquiridos, epilepsias sintomáticas.

El neuropsicólogo infantil ha de conocer tanto el desarrollo normal como el patológico del SNC para poder actuar sobre las posibles alteraciones cognitivas debidas al daño cerebral. Así pues se ponen en marcha toda una serie de actividades destinadas a aumentar la estimulación y a tratar de compensar los déficit en áreas cognitivas en los niños con riesgo de un desarrollo atípico: memoria, lenguaje, psicomotricidad, atención, visuo-percepción, impulsividad, hiperactividad, razonamiento, lateralidad, motricidad fina y motricidad gruesa…

Los trastornos con los que más frecuentemente se encuentra un neuropsicólogo infantil en su clínica son los trastornos del aprendizaje, trastornos generalizados del desarrollo, trastornos de atención con o sin hiperactividad (TDAH), epilepsias.



bottom